Palpitaciones: cuándo son inofensivas y cuándo debes ver a un cardiólogo
Las palpitaciones son muy comunes pero no siempre inocuas. Aprende a distinguir cuándo son una respuesta normal al estrés y cuándo indican una arritmia que debe evaluarse.
Las palpitaciones — esa sensación de notar los propios latidos, de que el corazón late fuerte, rápido o de forma irregular — son uno de los motivos de consulta cardiológica más frecuentes. Y también uno de los que más angustia generan, precisamente porque el corazón está implicado.
La buena noticia: la gran mayoría de las palpitaciones no indican ninguna enfermedad cardíaca grave. La mala: algunas sí, y saber distinguirlas importa.
Palpitaciones benignas: cuándo son normales
Las siguientes situaciones pueden causar palpitaciones sin que haya ninguna patología cardíaca:
- Consumo elevado de cafeína (café, té, bebidas energéticas, guaraná)
- Ansiedad o ataques de pánico
- Ejercicio físico intenso
- Falta de sueño
- Fiebre o deshidratación
- Hipoglucemia (bajada de azúcar)
- Algunos medicamentos (descongestionantes nasales, broncodilatadores, antidepresivos)
- Consumo de alcohol o tabaco
Si las palpitaciones duran segundos, son aisladas, se relacionan claramente con alguno de estos factores y desaparecen solas, probablemente son benignas.
Cuándo las palpitaciones necesitan evaluación cardiológica
Consulta con un cardiólogo si las palpitaciones:
- Duran varios minutos o son prolongadas
- Se acompañan de mareo, presíncope o desmayo
- Ocurren durante el ejercicio físico
- Se acompañan de dolor o presión en el pecho
- Son muy frecuentes (varias veces al día) sin causa aparente
- Tienen un inicio y fin bruscos ("como si me dieran un interruptor")
- Tienes antecedentes familiares de muerte súbita o cardiopatía antes de los 50 años
Qué pruebas pedirá el cardiólogo
La evaluación estándar de palpitaciones incluye electrocardiograma (ECG) en reposo y posiblemente un Holter de 24 o 48 horas (ECG ambulatorio que registra el ritmo cardíaco mientras haces tu vida normal). Si las palpitaciones son muy intermitentes, puede indicarse un monitor de eventos de 30 días.
La clave es capturar el ritmo cardíaco durante un episodio. Por eso, si tienes palpitaciones frecuentes, el Holter suele ser más informativo que el ECG puntual en consulta.